VacúnateYa!

fuente: carlín

El Movadef, el último órgano de fachada de Sendero Luminoso, también debe morir

Publicado: 2021-09-13

El sanguinario terrorista Abimael Guzmán ha muerto. Este criminal fue capturado hace casi tres décadas, junto con la cúpula senderista, lo que implicó el descabezamiento y derrota de Sendero Luminoso. No obstante, a pesar del tiempo transcurrido desde entonces, hay algunos rezagos de la organización terrorista que se resisten a morir, como lo es el denominado “Movimiento Por Amnistía y Derechos Fundamentales” (Movadef). Hace casi diez años, cuando el Movadef intentó inscribirse como partido político ante el Registro de Organizaciones Políticas del Jurado Nacional de Elecciones, escribí algunas notas que considero aún son vigentes y que actualizo en esta columna.

Pienso que, por regla general, los hombres merecemos una segunda oportunidad para reivindicarnos de nuestros errores. En la esfera política, hay muchos casos de organizaciones o personas que en su momento fueron antidemocráticas e hicieron uso de la violencia, pero que luego se incorporaron al sistema político democrático. Para que ello ocurra, sin embargo, antes tuvieron que hacer un mea culpa, renunciar a sus propuestas o prácticas antidemocráticas, aceptar las reglas de la democracia representativa y ser leales a dicho régimen político.

Dilma Rousseff, la expresidenta de Brasil, en su juventud integró las organizaciones guerrilleras Comando de Liberación Nacional (Colina) y Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares. De ella se sostiene, incluso, que participó en acciones armadas y secuestros. Ello no fue óbice, sin embargo, para que, tras incorporarse y hacer una larga carrera política en una organización democrática, el Partido de los Trabajadores, haya llegado a ocupar la máxima magistratura de su país.

Otro exmandatario latinoamericano, José “Pepe” Mujica, también tuvo un pasado guerrillero, como miembro de los Tupamaros, organización que puede catalogarse como terrorista, ya que, entre otras acciones, realizó operativos de sabotaje, asesinatos selectivos, atentados dinamiteros, secuestro y reclusión. De hecho, José Mujica participó en algunas de estas acciones y en enfrentamientos armados, habiendo purgado condena de 15 años de prisión. Sin embargo, tras el retorno a la democracia parlamentaria en Uruguay, los tupamaros se integraron a la legalidad, a través del Frente Amplio, no sin antes declarar no sentirse dueños de la verdad ni considerarse vanguardia de nada, y su disposición a contemplar la mentalidad de un pueblo que conserva una serie de tradiciones pacíficas. Desde entonces, los ex tupamaros se mantuvieron leales al régimen democrático, convirtiéndose el 2004 en el sector más votado dentro del Frente Amplio, lo que abrió las puertas para que el 2009 José Mujica resulte electo presidente.

No es el caso de los promotores del Movadef, convictos y confesos seguidores de Sendero Luminoso (SL), una de las organizaciones terroristas más letales del mundo, como bien la definió Simon Strong, que no sólo emprendió su accionar terrorista contra el Estado peruano y sus agentes de seguridad, sino que se ensañó cobardemente con decenas de miles de campesinos pobres y tuvo como principales víctimas a civiles indefensos.

Afiche de conferencia organizada en España por el Movimiento Popular Perú, otro órgano de fachada de SL, en que la organización terrorista se reafirma en su ideología de la guerra popular.

Y no es el caso porque en su ideario, acta de fundación y estatutos, el Movadef expresamente invoca su adhesión al “Pensamiento Gonzalo”. Según los propios medios de divulgación de SL, el pensamiento Gonzalo se forjó para iniciar, mantener y desarrollar la “guerra popular” en el Perú, siendo la herramienta fundamental para comprender la línea política general de SL y principalmente la línea militar, que es su centro. Entre los principios de este pensamiento se encuentran: “La rebelión se justifica”; “combatir el imperialismo, el revisionismo y la reacción indesligable e implacablemente”; “conquistar y defender el poder con la guerra popular”; “militarizar al partido”; y “demoler el Estado peruano”.

Y fue esta ideología de la “guerra popular”, de la militarización como centro de la acción política de SL, que buscaba la demolición del Estado peruano, la que propició las violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad cometidos por sus hordas asesinas; una ideología y una práctica de la que nunca se arrepintieron, ni siquiera cuando SL propuso la búsqueda de un Acuerdo de Paz, tras la captura de Abimael Guzmán y el resto de la cúpula asesina de la organización terrorista.

A las pruebas nos remitimos. En un documento denominado “¡Luchar por un acuerdo de paz es defender la trascendencia e invencibilidad de la guerra popular!”, fechado en mayo de 1998, seis años después de la captura de la cúpula terrorista, SL se reafirma en que el término de la guerra iniciada el 80 mediante un Acuerdo de Paz, “es defender la trascendencia e invencibilidad de la Guerra Popular”.

¿Cómo se entiende esta aparente paradoja? Simple. El Acuerdo de Paz, para SL, no implica en modo alguno renunciar o arrepentirse de sus criminales prácticas sustentadas en su ideología de la guerra popular, que es el punto central del pensamiento Gonzalo, ni es el reconocimiento de su derrota. Es únicamente un repliegue político estratégico pero transitorio, que les permita esperar las condiciones de la “futura nueva ola de la revolución proletaria mundial”, a la cual “se llegará a través de la guerra popular que es el camino” y “que será comandada por el maoísmo”, “bajo la dirección personal del Presidente Gonzalo”.

En ese contexto se explicaba el único objetivo político que siempre tuvo el Movadef: la búsqueda de una amnistía general que permita la liberación de su “presidente Gonzalo” y su camarilla terrorista. De lo que se trataba era de pretender liberar a su líder “infalible” e “insustituible”, para que se encuentre disponible para dirigir personalmente la nueva guerra popular, cuando las condiciones estén dadas.

Por ello, no hay duda que el Movadef, que expresamente se adscribe al pensamiento Gonzalo, no es más que el último órgano de fachada de la organización terrorista SL. Ahora derrotada, es verdad, pero que jamás abdicó de su ideología violentista y que, por el contrario, sigue sosteniendo sus mismos principios.

Es pertinente traer a la memoria que SL, desde sus orígenes, tuvo como una de sus principales estrategias para camuflar sus acciones e infiltrarse en la sociedad civil, la creación de organizaciones de fachada: el Movimiento Popular Femenino del Perú - Ayacucho, Socorro Popular, el Comité de Lucha de Comensales (en la Universidad de San Marcos y otras universidades públicas), el Movimiento de Artistas Populares, son sólo algunos de estos órganos.

fuente: carlín

Por cierto, el Movadef tuvo entre sus fundadores al abogado Alfredo Crespo, quien también lideraba la Asociación de Abogados Democráticos, la fachada de defensa jurídica de la organización terrorista. Entonces, por más que Crespo y compañía hayan proclamado a los cuatro vientos que una cosa es Sendero Luminoso y otra distinta el Movadef, pretendiendo confundir a los incautos, tienen un cordón umbilical que los hace inseparables.

Como bien resume mi colega sanmarquino Marco Antonio Huaco:

El MOVADEF es una organización política que se reafirma en la justificación del genocidio senderista, que ensalza y glorifica a SL, que niega su carácter criminal y sus crímenes, que no se arrepiente, no repara nada sino más bien se victimiza para lograr la impunidad por sus delitos. Declara que su "guerra popular" está en suspenso, que hace lucha política porque su derrota militar los obliga momentáneamente a ello, y no descartan retomar las armas a futuro. El MOVADEF es una banda de terroristas y aliados de terroristas puestos contra la pared. TODOS SUS FINES ESTÁN ABSOLUTAMENTE ALINEADOS A FAVOR DE SENDERO LUMINOSO. Su finalidad es hacer el "control de daños" de SL, acumular fuerzas para el futuro y volver a recomponerse.
Si no nos matan es porque no pueden ni les conviene.
Quienes siguen diciendo que solo son un grupo político ultra radical que se mueve dentro del marco democrático, pues tienen un concepto de democracia bastante bobo, pero sobre todo bastante estúpido luego de tantos años de barbarie.
La ingenuidad, la confusión, la ineptitud y la condescendencia hacia Sendero Luminoso podía explicarse -y perdonarse- en los 80, años en que no sabíamos muy bien a qué nos enfrentábamos, en que escaseaban las investigaciones sobre ellos y no existía Internet. ¿Pero seguirlo subestimando en 2021?... solo puede ser señal de imperdonable ignorancia o de necedad.

Nuestra democracia no puede tolerar al Modavef. Sería como que en Alemania se tolerase la existencia de una organización de ideología nazi. Así pues, el Movadef, el último órgano de fachada de Sendero Luminoso, también debe morir.



Escrito por

Carlo Magno Salcedo

Abogado. Constitucionalista. Profesor de Ciencia Política (San Marcos) y Derecho (San Martín). Político. Cocinero. Cumbiero intelectual.


Publicado en

Cuestiones de la Polis

Derecho, sociedad, cultura y política en el Perú y en otras polis del mundo.