reconoce sus orígenes

De zombis, pollos y garrapatas

Publicado: 2017-07-03

Hace un mes Augusto Álvarez Rodrich decía de Edgar Alarcón, el inefable contralor general de la república que padecemos, que era un zombi que deambula por los pasillos de la política peruana o, mejor, un pollo sin cabeza que andaba buscando un padrino político que lo salve, aunque su suerte ya estaba echada. En ese momento había pasado más de una semana de hacerse públicas muchas de las graves denuncias contra el patético funcionario; y ya llamaba la atención que este siga en el cargo como si nada pasara y como si nada fuese a pasar. 

Es probable que cuando se publique esta columna, luego de varias semanas que han parecido una eternidad, finalmente el inescrupuloso funcionario esté a punto de ser destituido. No se puede negar que Alarcón ha tenido capacidad de resistir, apoyado por oficiosos aliados que han tratado de dilatar su expectoración, y en ese lapso ha seguido causando daño, especialmente al gobierno que, por su lado, ha dado muestras de una extrema impericia política y que también parece tener rabo de paja.

Sin embargo, más que a un zombi o a un pollo sin cabeza, la asociación de ideas que se me viene a la cabeza respecto de este contralor es con la ixodoidea (vulgarmente conocida como garrapata). Como se sabe, las garrapatas son parásitos que ocasionan mucho daño y trasmiten muchas enfermedades. Se caracterizan, además, por su extraordinaria longevidad. Se alimentan de la sangre de sus huéspedes (mascotas o seres humanos), adhiriéndose fuertemente a ellos a través de su aparato bucal; siendo muy difícil sacarlas de la piel en que se han enganchado.

Por cierto, hay que tener mucho cuidado al arrancar a la garrapata de la piel afectada, recomendándose hacerlo con pinzas especiales y con una técnica apropiada para asegurar que se lo extraiga completamente. Si se le arranca de forma incorrecta, su aparato bucal se queda adherido a la piel y el parásito regurgita en el torrente sanguíneo de su huésped sus peligrosos jugos bacterianos, infectándolo con enfermedades que en algunos casos pueden llegar a ser mortales.

Me parece una descripción casi perfecta sobre la forma en que este funcionario se comporta, sobre el modo en que permanece adherido a su cargo y de lo difícil que es expectorarlo y sobre cómo al tratar de hacerlo sigue generando mucho daño. Parece que lo que hemos tenido no es un contralor, sino una garrapata general de la república.

(*) También publicado en diario Exitosa, el martes 04 de julio de 2017.


Escrito por

Carlo Magno Salcedo

Abogado. Constitucionalista. Profesor de Ciencia Política (San Marcos) y Derecho (San Martín). Político. Cocinero. Cumbiero intelectual.


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Cuestiones de la Polis

Derecho, sociedad, cultura y política en el Perú y en otras polis del mundo.