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fuente: diario exitosa

El renacimiento del centro

Publicado: 2017-05-30


En su columna del 24 de mayo último, “La muerte del centro y sus sepultureros”, Juan Carlos Tafur considera que, tras la transición inaugurada el 2000, está en entredicho la eficacia del centro político. Centro, que en su momento representó Toledo, que hizo un gobierno no tan mediocre, pero cuya alternativa se destruyó por la corrupción; Humala, que se moderó en el poder, pero cayó en un conservadurismo político terrible; y ahora PPK, que, al haber renunciado a realizar reformas institucionales y estructurales, en lugar de salvar el espíritu de la transición va camino a ser su sepulturero.

El fracaso del centrismo hace avizorar a Tafur el triunfo de una opción polarizada y extrema en las próximas elecciones; por tanto, quienes apuesten por el centro el 2021, llevarán una pesada alforja a cuestas.

Coincidiendo en lo fundamental con Tafur, planteo algunos matices. Como él mismo señala, “ni siquiera se ha podido construir un partido receptor y beneficiario de la transición”. En efecto, ni Toledo, ni Humala, ni PPK han construido verdaderos partidos. Sus organizaciones no pasaron de ser clubes electorales, sin trascendencia ni arraigo. Este dato podría ser revelador del por qué, hasta ahora, el “centro” ha fracasado al gobernar.

Asimismo, no es lo mismo moverse oportunistamente al centro para ganar una elección, como hicieron Humala o PPK, desde la izquierda o la derecha, respectivamente, que ser genuinamente de centro. Tampoco lo es ser “ni chicha ni limonada”, como Toledo. El verdadero centrismo es radical en impulsar reformas fundamentales (radicales) de las instituciones; en modo alguno es mantener el piloto automático o la inacción.

Como advertía Eduardo Dargent (“Huerfanos de centro”, LR, 05/dic/2015), el centro hay que construirlo. Eso implica erigir un verdadero partido político, en el más institucionalizado de sus sentidos: con ideología, cuadros y técnicos orgánicos, formación política intensa, democracia interna, bases, arraigo, con sentido de trascendencia, que vaya más allá de su líder de turno.

Ese es precisamente el reto que tienen Julio Guzmán y los ciudadanos que están dedicados a construir el Partido Morado. Es un reto enorme y, ciertamente, implica llevar una pesada alforja. Pero es el único camino para lograr el renacimiento del centro y evitar la grave amenaza para la democracia que implicaría que opciones extremistas, de izquierda o derecha, capturen el poder.

(*) Publicado en diario Exitosa, edición impresa, lunes, 29 de mayo, 2017; edición web, miércoles, 31 de mayo,2917.


Escrito por

Carlo Magno Salcedo

Abogado. Constitucionalista. Profesor de Ciencia Política (San Marcos) y Derecho (San Martín). Político. Cocinero. Cumbiero intelectual.


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