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Fuente: diario exitosa

¿Reforma o contrarreforma electoral? (*)

Publicado: 2017-05-25

El proyecto de ley elec­toral elaborado por el grupo de trabajo que coordina la congresis­ta Patricia Donayre, con sus más de cuatrocientos artículos, es un interesante esfuerzo de sistematización de la muy dispersa y desordenada legislación electoral y de parti­dos políticos. De hecho, tiene las características y ventajas propias de un código electoral. 

Es destacable que para su ela­boración se rescató esfuerzos previos, como el de un grupo de trabajo similar, que en el Parlamento pasado coordinó el excongresista Santiago Gas­tañadui, que trató de ordenar las funciones de las institucio­nes electorales y de mejorar algunos aspectos procedimen­tales de los procesos electorales; así como uno de los proyectos de código electoral elaborados al alimón por los tres organismos electorales. En ese sentido, es un esfuerzo que debe saludarse.

No obstante, el proyecto Donayre tiene dos defectos notables. Por un lado, no propone auténticas mejoras en aspectos cruciales que urgen ser reformados, como el financiamiento de la política (de los partidos y de las campañas electorales); normas que establezcan prácticas verdaderamente democráticas en los partidos, en especial en la elección de candidatos a cargos de elección popular; o la supresión del voto preferencial, que necesariamente debería acompañarse de una verídica reforma de la democracia in­terna partidaria. Todos los cam­bios propuestos al respecto son cosméticos y poco sustanciales. No son verdaderas reformas.

Por otro lado, bajo el pretexto de “fortalecer a los partidos”, contiene propuestas que claramente buscan limitar la participación política y cerrar el sistema, como la exigencia de que los partidos tengan que estar inscritos tres años antes de la convocatoria a elecciones generales, o un año antes de la convocatoria a elecciones regio­nales y municipales, para poder participar. Una norma como esa no existe en ningún país democrático del mundo. Se trata de una auténtica contrarreforma.

Después de que hace algunas semanas se llamó la atención al respecto, recién se incorporó una disposición transitoria que precisa que esa norma no se aplicaría a los partidos en proceso de inscripción. Sin embargo, ya se evidenciaron las reales intenciones de algunos actores: evitar que Julio Guzmán o Verónika Mendoza participen en las próximas elecciones presidenciales. Habrá que seguir atentos.

(*) Publicado en diario Exitosa, lunes, 22 de mayo, 2017.


Escrito por

Carlo Magno Salcedo

Abogado. Constitucionalista. Profesor de Ciencia Política (San Marcos) y Derecho (San Martín). Político. Cocinero. Cumbiero intelectual.


Publicado en

Cuestiones de la Polis

Derecho, sociedad, cultura y política en el Perú y en otras polis del mundo.