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mauricio Mulder "se achina" y keiko fujimori aplaude

“Ordenar la legislación electoral” a la medida de Keiko Fujimori

Cómo tratar de ganar en mesa cuando se teme perder en la cancha

La verdadera intención de pretender exigir que los partidos estén inscritos tres años antes de las Elecciones Generales para poder participar en las mismas, es "ordenar la legislación electoral", pero para tener un proceso electoral justo a la medida de Keiko Fujimori.

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Publicado: 2017-04-30

La encuesta de GFK publicada hoy, confirma que Julio Guzmán mantiene sostenidamente una aprobación como líder político por encima del 30% (en febrero tuvo 32%, y en marzo y abril, respectivamente, 31%). Por cierto, esas cifras mejoran las de diciembre de 2016 y enero de 2017, en que su aprobación fue de 27% y 25%, respectivamente. En los tres últimos meses, la única lideresa que supera a Julio Guzmán es Keiko Fujimori, quien en diciembre de 2016 tuvo 43%, en enero 37%, en febrero y marzo 39% y en abril 38%.

Fuente: La República


Por su parte, Verónika Mendoza, en diciembre de 2016 tuvo 29% de aprobación, en enero 26%, en febrero 27%, en marzo 28% y en abril 27%. Aunque Mendoza, desde febrero pasado, ha cedido el segundo lugar que tenía a Guzmán, mantiene una expectante posición como lideresa política.

Fuente: La República


Meses antes, el 22 de julio de 2016, se publicó otra encuesta, de Ipsos, en que se pregunta sobre qué líderes políticos deben seguir postulando a la presidencia de la República el año 2021. El 60% opinaba que Julio Guzmán debía volver a postular a la presidencia, el 55% que Verónika Mendoza debía también hacerlo y, más abajo, el 45% que Keiko Fujimori debía seguir intentando.

Fuente: El Comercio

Por cierto, esas cifras de julio de 2016 mejoran las obtenidas antes por Julio Guzmán, en una encuesta similar publicada el 25 de abril de 2016, en que el 44% consideraba que debía volver a postular a la presidencia de la República, en tanto un 51% consideraba que Verónika Mendoza debía volver a intentarlo.

Fuente: El Comercio


Julio Guzmán y Verónika Mendoza comparten algo más que estar ubicados en muy expectantes lugares en su nivel de aprobación como líderes políticos y como candidatos a la presidencia el año 2021. Ambos, desde el año pasado, lideran procesos de construcción de nuevos partidos políticos.

Desde octubre de 2016, Mendoza es la promotora del partido Nuevo Perú, en torno de cuyo proceso está articulada casi la mitad de la actual bancada del Frente Amplio (Marisa Glave, Indira Huilca, Manuel Dammert, Alberto Quintanilla, entre otros) y la mayoría de organizaciones de izquierda que, finalmente, no terminó articulada en torno de Tierra y Libertad (Frente Amplio), de Marco Arana. Mendoza, de acuerdo a los plazos legales de inscripción de partidos políticos, esperaba poder inscribir su partido en octubre de 2018 (dos años después de la compra de su kit electoral).

Por su parte, Julio Guzmán, en un proceso que conozco directamente porque me honro de participar en él, desde mayo de 2016 (inmediatamente después de haber sido excluidos ilegítimamente de participar en las Elecciones Generales de 2016), lidera la construcción del Partido Morado. El plazo para presentar la respectiva solicitud de inscripción ante el Registro de Organizaciones Políticas del JNE, luego de recolectar los casi tres cuartos de millón de firmas válidas y conformar los comités provinciales que la ley exige, vence en mayo de 2018 (a los dos años de la compra del respectivo kit electoral). 

En el caso del Partido Morado, el esfuerzo que se está haciendo no es solo de recolección de firmas y conformación de comités partidarios, sino la construcción de un verdadero partido político, plenamente institucionalizado. Ello implica la definición de postulados ideológicos, en este caso basados en el republicanismo radical, con la pretensión de ocupar el centro político peruano. En esa línea se realizó la presentación de Julio Guzmán en el David Rockefeller Center for Latin American Studies de la Universidad de Harvard, el 26 de octubre de 2016.

Por eso, uno de los principales espacios del partido es la Escuela de Formación Política que funciona de forma sostenida desde enero de este año, cuya tarea no es solo formar a nuestros militantes como líderes políticos, sino como futuros gestores públicos. Por eso es que el partido tiene presencia en casi todas las regiones del país. Por eso ha incursionado también en la política universitaria, espacio abandonado hace décadas por la mayoría de partidos o que nunca fue siquiera considerado por los “nuevos partidos” de este siglo, teniendo a la fecha incluso dirigentes estudiantiles morados que ocupan cargos dirigentes en gremios tan importantes como la Federación Universitaria de San Marcos. Por eso, el partido tiene 21 representantes en el Parlamento Joven.

Cualquier ciudadano tiene derecho a estar o no de acuerdo con los postulados del Partido Morado o con la representación política que pretende detentar. Lo que no se puede negar, sin embargo, es que este es un esfuerzo verídico de construcción partidaria y, por supuesto, el derecho fundamental de participación política de los cientos de miles de ciudadanos que se sienten representados en este proyecto político.

Frente al descrédito de la gran mayoría de partidos políticos inscritos y sus líderes, muchos de ellos claramente involucrados en procesos de megacorrupción política como los destapados a partir del caso Odebrecht, la presencia de líderes como Julio Guzmán o Verónika Mendoza, se presentan como las más serias posibilidades de disputarle el poder a Keiko Fujimori el año 2021. De hecho, Julio Guzmán podría ser la más seria amenaza a las pretensiones de la lideresa fujimorista de hacerse con la presidencia de la República tras sus recurrentes derrotas.

En ese contexto, una reforma legal como la planteada por el congresista aprista Mauricio Mulder y entusiastamente adoptada por el fujimorismo, para que los partidos políticos tengan que estar inscritos por lo menos tres años antes de las Elecciones Generales para poder participar en las mismas, constituye una medida claramente promovida con el objetivo de impedir la participación de Julio Guzmán y el Partido Morado, o de Verónika Mendoza y su partido Nuevo Perú, en los comicios de 2021. Una suerte de fraude electoral legislativo anticipado.

Como señala el periodista Nicolás Lúcar, quien no es precisamente enemigo del fujimorismo, respecto de la posibilidad de aprobarse ese despropósito:

¿Eso qué significa?, que [los nuevos partidos] no llegan pues, y que los que participarían en las elecciones de 2021 serían los mismos de siempre, y no hay derecho a que eso ocurra porque eso está eliminando del saque, ¡del saque!, a Verónika Mendoza y a Julio Guzmán, con los que uno puede estar a favor o en contra, pero uno no tiene derecho a hacer algo así. Bueno, están eliminando también a Alberto Borea y a Enrique Cornejo, si le da la gana de hacer su partido, y a muchos otros que pretenden desarrollar sus propias alternativas políticas. Yo creo que esta es una discusión en la que los ciudadanos tenemos que participar.

El argumento para proponer esa contrarreforma electoral, ese atentado contra el derecho fundamental a la participación política, que no existe en ningún país democrático del mundo, es que esa medida fortalecería a los partidos políticos y evitaría que se constituyan partidos ocasionales, como sostiene la congresista fujimorista Patricia Donayre, presidenta del Grupo de Trabajo de Reforma Electoral, en la siguiente entrevista [ver a partir del minuto 1:04:05], donde, entre otros argumentos para defender esa medida, señala que de lo que se trata es de “ordenar la legislación electoral” y de “aprobar normas para tener un proceso justo”.

Lo señalado por la congresista Donayre es un pretexto. Si de verdad se quieren partidos fuertes, lograrlo no pasa por bloquear la participación de los partidos en proceso de inscripción que precisamente se presentan claramente como las alternativas al fujimorismo el año 2021. Por eso, la real intención de esa propuesta es ordenar la legislación electoral, pero para tener un proceso electoral justo a la medida de Keiko Fujimori.


Escrito por

Carlo Magno Salcedo

Abogado. Constitucionalista. Profesor de Ciencia Política (San Marcos) y Derecho (San Martín). Político. Cocinero. Cumbiero intelectual.


Publicado en

Cuestiones de la Polis

Derecho, sociedad, cultura y política en el Perú y en otras polis del mundo.