no le saca la vuelta a la ley

fina cortesía de deslenguados

Phillip Butters, despidos y renuncias

Cómo convertir a un esperpento en presidenciable

"Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo"

(Frase atribuida a Voltaire, pero que no es de él. Lo importante es el mensaje, no el mensajero)

Publicado: 2017-03-12

Respeto la posición de la mayoría de renunciantes a seguir siendo columnistas del diario Exitosa –un medio que siempre se ha caracterizado por su gran pluralidad–, por el hecho que la corporación a la que pertenece dicho periódico (Corporación Universal) haya contratado al polémico Phillip Butters como conductor de una de sus emisoras radiales (Radio Exitosa), casi inmediatamente después de que este fuera despedido de Radio Capital, supuestamente, por haber participado en la marcha de #ConMisHijosNoTeMetas del 4 de marzo pasado. 

Respeto, pero no comparto la postura de los renunciantes, a pesar que hay algunos amigos míos y gente a la que aprecio que la ha adoptado; y a pesar, incluso, que muchísima gente, incluyendo muchas personas a las que también conozco y respeto, haya aplaudido esas renuncias, y haya saludado su coherencia o su consecuencia, ya que "nadie que se respete podría seguir en un medio así".

Por cierto, si seguimos en esa línea de pensamiento, también habría que cuestionar al semanario Hildebrandt en sus trece, que en su última edición entrevistó a Butters, ofreciéndole cinco páginas completas de esa importante tribuna para que se siga reafirmando en sus ideas.

Butters siempre me ha parecido un troglodita, un esperpento impresentable, y la mayoría de sus opiniones está en las antípodas de lo que pienso; pero, considero, tiene tanto derecho a expresarlas, así como yo mismo tengo derecho a expresar lo que pienso, así haya mucha gente a la que no le guste.

En una democracia, no puede haber policía del pensamiento o de lo que es correcto o no poder decir y divulgar. Y si en el camino de expresar sus muchas veces nefastas opiniones, Butters termina vulnerando otros derechos o incurriendo en ilícitos penales, pues que sea procesado y juzgado ante los tribunales; pero lo que en una democracia no se puede permitir bajo ningún concepto es la censura previa.

Si alguien no está dispuesto a utilizar la tribuna que ofrece un medio de comunicación por no querer compartir espacio con otra persona de quien tiene el peor concepto, entonces, prácticamente no podría escribir o ser entrevistado en ningún medio. Por ejemplo, no podría haber aceptado en el pasado ninguna entrevista en RPP (radio o televisión) o en Radio Capital; medios de la corporación Grupo RPP, donde por tantos años, hasta hace muy poco, estuvo Butters. No podría tampoco escribir en ningún otro medio de prensa, donde siempre, desde la perspectiva de uno, habrá gente impresentable. 

No creo que la suprema intolerancia de unos (gente como Butters), se deba combatir tratando se silenciarlos, ya que ese mecanismo resulta siendo también intolerante. Creo, por el contrario, que la forma más eficaz de combatir posturas retrogradas como las de Butters es polemizando con ellas y demostrando una y otra vez sus falencias y falacias .

foto: el diario de jhon ney

Es más, creo que toda esta acción colectiva progresista que se ha desatado contra Butters, al único que beneficiará es a él mismo y a sus cada vez más evidentes pretensiones políticas. Pretender censurarlo victimiza a Butters y lo está convirtiendo en un héroe para un gran sector de nuestra sociedad.

De esta manera, aplicando a pie puntillas ese dicho de que “no se puede ser tolerante con los intolerantes”, paradójicamente, los progresistas estamos contribuyendo, a pulso, a fabricar al Donald Trump peruano; tan esperpéntico como el norteamericano, que aún así pudo ser presidente de la nación más poderosa del orbe.

Quizá sea políticamente incorrecto decir esto que vengo diciendo, pero me obliga más estar tranquilo con mi consciencia y mis libertades de pensamiento, opinión y expresión. Solo espero que, así como yo respeto las opiniones de los demás, la mía sea también respetada.


Escrito por

Carlo Magno Salcedo

Abogado. Constitucionalista. Profesor de Ciencia Política (San Marcos) y Derecho (San Martín). Político. Cocinero. Cumbiero intelectual.


Publicado en

Cuestiones de la Polis

Derecho, sociedad, cultura y política en el Perú y en otras polis del mundo.